Carina Novas, Jorge Hidalgo y Enrique Noya. Carina Novas, Jorge Hidalgo y Enrique Noya. - Compartir usando esta imagen
Cecilia Atencio y Ana paula Ponce. Cecilia Atencio y Ana paula Ponce. - Compartir usando esta imagen
Alejandra Ríos, Diego Gareca, Héctor Rosas y Paula Argüelles. Alejandra Ríos, Diego Gareca, Héctor Rosas y Paula Argüelles. - Compartir usando esta imagen
Eleonora Pessina, Nora Martinez, Ana Capomagi y Yanina Pessina. Eleonora Pessina, Nora Martinez, Ana Capomagi y Yanina Pessina. - Compartir usando esta imagen
Felipe Terranova, Irma Marín, Adriana Terranova y Yanina Carra. Felipe Terranova, Irma Marín, Adriana Terranova y Yanina Carra. - Compartir usando esta imagen
Hector Rosas y Diego Gareca. Hector Rosas y Diego Gareca. - Compartir usando esta imagen
José Valerio y Silvia Navas. José Valerio y Silvia Navas. - Compartir usando esta imagen
Patricia Robello y Trinidad Perez Magnelli. Patricia Robello y Trinidad Perez Magnelli. - Compartir usando esta imagen

El ballet Coppelia brilló en el Independencia

La sala mayor recibió esta maravillosa puesta que deleitó a miles de mendocinos.

Coppelia es un Ballet en 3 actos, de 1870, que tuvo su versión mendocina durante dos días, en el Teatro Independencia, Chile y Espejo, de Ciudad.

La puesta contó con la dirección y versión coreográfica a cargo de Paula Argüelles; la Maestra ensayista y asistente fue Vanina Gispert y la coordinación música del ballet a cargo Jorge de la Vega.

Coppelia brilló con música en  vivo junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, bajo la batuta de su director titular, Cesar Iván Lara y el reparto estuvo compuesto por Daiana Ruiz, como Zwanilda; Gabriel Bucher, en el papel de Franz y Alberto Piantino, en la piel de Dr. Coppeluis.

Sin dudas una gran puesta en la que el público pudo disfrutar de la historia del pálido y misterioso Doctor Coppelius, quien además, es inventor y crea en secreto muñecas de tamaño real que danzan. Estas muñecas tienen un aspecto tan real que un hombre del pueblo se enamora de una de ellas y rechaza a su amor verdadero. Él se llama Franz y ella Swanilde.

Swanilde siente curiosidad y junto a sus amigas revisa la casa del doctor Coppelius descubriendo a las muñecas que bailan y decide tomar su lugar. Para el doctor Coppelius es una magia, un milagro poder ver a sus muñecas cobrar vida y se decepciona mucho cuando Swanilde decide confesar la verdad. Franz la rescata y terminan casándose y siendo muy felices.

Nuestro ojo chic estuvo allí. ¡Hacé foco y encontrate!

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